martes 20 de octubre de 2009

La brecha tecnológica

Es simplemente curioso el que las nuevas tecnologías sean una de las cosas más antiguas del mundo. Es algo parecido a la palabra "moderno", que quizás también sea una de las más antiguas. Curiosa antítesis ¿verdad?

De hecho, las nuevas tecnologías existen desde siempre, el arco y las flechas que sutituyeron al silex, fue el "high tech" de la Edad de Piedra. Y desde entonces ha sido un no parar, como el invento de la bombilla de filamento métálico que sustituyó a las lámparas de gas. En pleno siglo XXI la palabra "nuevas" de "nuevas tecnologías" casi es ridícula usarla, pues el ritmo de invención tecnológica en todos los campos es sustancial y culitativamente impresionante. Sirva un ejemplo: Usted ya no quiere su ratón de toda la vida, está obsoleto. Y si no, mirén el post de Ángel Jimenez de Luis (será mi próxima adquisición). Deberíamos cambiar la expresión. Se admiten sugerencias.

El caso es que las últimas tecnologías están creando una brecha tecnológica, pues desde la generación de los 70, cambiar de aparato tecnológico y entender sus funcionalidades es como freir un huevo, mientras que para la generación de nuestros padres configurar periféricos de ordenador, utilizar algunas funciones del móvil o comprar por internet puede ser complicado; para la generación de nuestros abuelos, en fin, programar el video... imagínese. La cuestión es que son los jóvenes quienes más uso e influencia le dan a las tecnologías de telecomunicaciones, siendo por ello, los principales afectados por las mismas.

Así lo piensa el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, para quien existen riesgos de privacidad derivados del uso de tecnologías de la información, e Internet. No obstante, Múgica tambien considera que ya existe la "suficiente protección" de los derechos fundamentales de los ciudadanos en este tema. Esto es como todo, las leyes existen, sólo hay que aplicarlas.

Aunque en mi opinión, la mejor arma contra las vulneraciones de derechos en estos temas siempre es la concienciación para el uso moderado y responsable de la tecnología, a parte de tener un buen abogado, claro.

jueves 8 de octubre de 2009

Su contraseña no es segura

La gran culpa de que su seguridad en la red, sus datos personales, su intimidad, e incluso su integridad financiera estén comprometidos... es suya. Hombre, un poco de originalidad y precaución en las contraseñas y la aplicación de unas medidas de seguridad básicas tampoco cuesta tanto aplicar para evitar accesos mal intencionados a sus cuentas de correo, al phishing, al acceso a su información personal en la red, a su perfil de su red social, etc., y es que, que su clave sea 123456... deja bastante que desear. Así lo dice un estudio de una web de seguridad de internet, acunetix.com.

Lo cierto es que tiene gracia. Si se fijan en el estudio, muchas de las claves que elegimos para nuestras cuentas de correo, para los controles de acceso al ordenador o a páginas web, es un nombre propio. Imagínense que la contraseña de acceso a este blog fuera "marcos" o "123456", podrían publicar cualquier cosa sin mi control; se harían pasar por mí. Imagínense ahora el acceso a su cuenta a través de la página on line de su banco...

Las recomendaciones que puedo ofrecer sobre este tema no difieren de las obligaciones jurídicas que los responsables de ficheros con datos personales (a los que se le aplica la Ley 15/1999 de Protección de Datos) han de cumplir:
  • Cambio periódico de contraseñas. Para aquellas cuentas importantes, cambiar de vez en cuando de contraseña puede suponer una buena medida para evitar sustos.
  • Almacenamiento ininteligible de las contraseñas. No se le ocurra tener un e-mail almacenado en el que están anotados todos sus nombres de usuario y contraseñas. Si lo hace, por lo menos cifre esa información.
  • Confidencialidad de las contraseñas. Procure no difundir sus contraseñas de ninguna forma, cierre las sesiones abiertas de sus cuentas y páginas antes de abandonar el ordenador, desactive el recordatorio automático de contraseña, el inicio automático de sesión, etc. Y por favor, no deje un pos-it con su clave pegado a la pantalla.
  • Bloqueo de acceso. En aquellos casos en los que se pueda, el bloquear el acceso cuando existen reiterados intentos de acceso fallidos es muy útil para evitar accesos no deseados.
Añadidamente a estas obligaciones determinadas por la norma de desarrollo de la LOPD, se pueden aplicar otra serie de recomendaciones basadas en los sistemas de seguridad de la información:
  • Contraseñas alfanuméricas. Alternar cifras y letras.
  • Uso de mayúsculas y minúsculas. Tratar que al menos dos de las letras estén en mayúsculas.
  • Caracteres especiales. Si además añadimos un par de caracteres especiales, como ">" y "·", mejor.

Bien, no es tan complicado proteger nuestros correos electrónico, nuestra intimidad personal, nuestras páginas del banco. Lo único que hay que hacer es no caer en lo fácil, planificar y estructurar la planificación de nuestros datos como algo serio, pues lo crea o no, nuestros datos valen mucho dinero ahí fuera, y hay mucha gente al acecho de ellos para beneficiarse de muchas formas.

viernes 2 de octubre de 2009

Sus datos pueden estar en la calle


Datos sensibles de personas aparecen en la calle. Y ya van varias noticias similares en los ultimos meses. Un médico que tiró a un contendedor historias clínicas de sus pacientes, el famoso caso de los expedientes judiciales de varios juzgados de España hallados en la basura con datos de mujeres maltradadas, el ya mítico caso del supermercado que tiró curriculums vitae de candidatos con, además, comentario racistas escritos. Ahora una nueva noticia que ha causado furor en los telediarios y periódicos nacionales. No es para menos. Imagínese que su historia clínica o un fichero con sus datos personales junto con un perfil de su comportamiento relacionado con el juego aparecen en la calle a la vista de todos. Indignante.

Como muchas otras veces que he escrito sobre este tema, se hace necesario reiterar algunos puntos básicos sobre la protección de los datos personales. Dejando a un lado las cuestiones relativas a las medidas de seguridad que se han de adoptar para proteger este tipo de información, en primer lugar, básica y fundamentalmente hemos de tomar conciencia de la importancia que tiene la protección de los datos personales.

Como es lógico, muchas empresas contratan servicios de protección de datos porque a su vecino le han sancionado con 6.000 euros por enviar un correo electrónico con publicidad a un destinatario que no deseaba tal comunicación, o una multa de 30.000 euros por ceder los datos a otra empresa sin haber solicitado previamente el consentimiento de los interesados. Es una como otra cualquier para cumplir con la ley, el miedo a la sanción. Sin embargo, entiendo que lo principal debe ser la educación. ¿Por qué es importante proteger los datos personales?

Porque cada vez, y gracias o por culpa de las nuevas tecnologías, más y más información sobre nuestra persona, sobre nuestros gustos, sobre nuestra economía personal e incluso vida privada, es conocida de forma sencilla por quien tiene nuestros datos. El caso es que todos tenemos el derecho fundamental a limitar y controlar la información que sobre nosotros tienen terceras personas. Y ello no es por un puro capricho del legislador, es que lo que se haga con nuestros datos personales puede afectar, y mucho, a nuestra intimidad, a nuestro honor, a nuestra propia imagen. ¿Por qué tiene que enterarse todo el mundo de mi historia clínica o que se conozca que soy un ludópata como en la noticia anterior?

Para concienciar a las empresas y personas que tratan datos personales de la importancia de esta norma, es necesario que los ciudadanos apliquemos nuestros derechos sin vacilar. Podemos solicitar que cancelen nuestros datos de sus bases de datos, podemos requerir que no nos remitan más información o nos llamen con publicidad, podemos rectificar nuestros datos e incluso podemos solicitar que nos den toda la información sobre qué datos tienen de nosotros y de donde los han sacado. En caso de que no nos atiendan mi recomendación es clara: denuncia a la Agencia Española de Protección de Datos. Es casi una advertencia a la desesperada, lo sé, pero qué le vamos a hacer si las cosas funcionan por miedo a sanción y no porque sea lo correcto.

Estas conclusiones eran parte de una conferencia en la que he participado hace pocos días en Madrid y en Sevilla, que al parecer, algún medio de comunicación se hizo partícipe de mis comentarios.

sábado 12 de septiembre de 2009

Facebook cambia su Política de Privacidad

Me he creado un perfil en Facebook. Así como lo oyen. Después de varias publicaciones en este blog sobre la maldad de la privacidad en las redes sociales, y tras meses sin escribir, ahora retomo esta sana costumbre como miembro de Facebook. Lo de retomar este blog es una de esas decisiones post verano y lo de meterme en Facebook (de verdad) como Marcos Judel (de verdad) no es fruto de una insolación veraniega, aunque a muchos de mis amigos que ya me han agregado a su lista crean algo parecido a raíz de sus mensajes en mi muro.

Como seguramente recuerden, y si no, aquí dejo el enlace a uno de los anteriores artículos, una de las cosas por las que renegaba de Facebook era lo que ellos llaman "privacidad". Si bien está claro que muchos de los problemas con la privacidad en las redes sociales vienen generados por los propios usuarios al subir fotos inapropiadas, ofrecer datos como la situación sentimental, el interés en encontrar cierto tipo de pareja, o incluso datos de creencias religiosas e ideología política, existírán otros problemas similares consistentes en que quienes cuelguen fotos inapropiadas u ofrezcan datos personales íntimos sean terceros.

Sin embargo, esto es más o menos limitable. Mis quejas fundamentales residían en que Facebook tenía una Política de Privacidad desmesuradamente abusiva. Por ejemplo, al darse de alta, el usuariro cedía irrevocablemente y de forma mundial y perpetua los derechos totales sobre las fotogragías que colgara para que la compañía pudiera hacer, hablando claro, lo que le diera la gana con ellas. Esto ha desaparecido de su Política de Privacidad en gran medida gracias a la labor de la Agencia Española de Protección de Datos que desde marzo pasado viene manteniendo encuentros con Facebook para mejorar la información a los usuarios y pulir ciertos aspectos de la política de privacidad de la compañía, como el tema de los menores de edad y las políticas de retención y cancelación de datos.

Por lo menos, ahora se que si me doy de baja de Facebook, se cancelan mis datos, por lo que me quedo un poco más tranquilo.

lunes 27 de abril de 2009

Encarnizada lucha contra la piratería

En Algunos Hombres Buenos (una película de abogados) se dice "se que no tienes una buena escusa, así que no te haré contar una mala". Efectivamente, no voy a justificar mi falta de entradas en el blog, porque simplemente no tengo excusas, por lo que vamos al caso.

¿Recuerdan el caso de "The Pirate Bay"? En resumidas cuentas eran cuatro tipos suecos que montaron una página web desde la que los usuarios podían descargarse contenido protegido por los derechos de autor a través de enlaces a redes P2P. La fiscalía de ese país los acusó de violar derechos de autor y de "promover que otros pudieran violar los derechos de autor". Uno de los argumentos de la defensa era que hacía exactamente lo mismo que Google: enlazar a archivos. Hace poco ha sido publicada la sentencia: condenados a un año de cárcel y al pago de más de dos millones y medio de euros a Warner Bros, Sony Music, EMI y Columbia Pictures...

Este caso ha levantado una enorme polémica en la red y en toda Europa respecto al tratamiento de la piratería en Internet. ¿Recuerdan una propuesta de ley en Francia que pretendía convertir a las operadoras de internet en ciberpolicías? Esta semana se vuelve a votar esta ley en el parlamento francés. Curiosamente ya se votó en Semana Santa pero no fue aprobada por falta de quorum.

Mientras, el próximo 5 de mayo el Parlamento Europeo votará un paquete de directivas sobre el sector de las telecomunicaciones que incluye una serie de polémicas enmiendas ya bautizadas por la blogosfera como "enmiendas torpedo". Estas medidas pretenden, entre otras cosas que los proveedores puedan ofrecer paquetes cerrados de sitios y servicios a los usuarios, precisamente con vistas a impedir el intercambio de archivos en internet.

De momento en España, proliferan las demandas contra páginas, portales y redes que pueden distribuir y enlazar a archivos para descargar músíca, videos, películas, etc. Es el caso de Elitemp3.net, en la que se asegura que la SGAE le solicita "daños y perjuicios por valor de más de 36.500 euros por poner a disposicion de los visitantes, discos de musica de forma totalmente gratuita". En otros casos la entidad de gestión solicita "un porcentaje por cada descarga que se haya realizado a través de los enlaces que él proporciona" como en el caso de Indice-web.com.

A parte de proliferar las demandas (civiles) en España, se están empezando a interponer querellas (penales), incluso ya hay un precedente, si bien ha sido un acuerdo alcanzado entre la defensa y la acusación, por la que un joven de 22 años ha sido condenado a seis meses de cárcel y al pago de 4.900 euros por un delito contra la propiedad intelectual al promover la descarga de videojuegos por internet, para evitar la demanda en vía civil que podría solictar como compensación una cantidad mucho mayor.

La pregunta -retórica por supuesto-, es que si ya existen medios de defensa de la propiedad intelectual, si ya hay un cánon especial, incluso para las copias legales, si los jueces y tribunales imponen sanciones económicas y de privación de libertad; es entonces necesario facultar a Telefónica, Ya.com, Jazztel, y compañía para que nos corten el servicio si creen que hemos descargado cualquier cosa, que nos limiten el acceso a internet o que nos priven de servicios...

jueves 5 de marzo de 2009

Huelga en Tuenti

Nuevamente he descuidado esta herramienta de comunicación. Ruego que me disculpen por ello todas aquellas personas que han sufrido la falta de contenido ultimamente y en especial aquellas que me lo han recriminado.

¿Recuerdan las entradas en este blog que hablaban de las redes sociales como Facebook y Tuenti? Hoy son noticia. Tuenti se enfrenta a una huelga de usuarios porque estos no están contentos con cambios en los términos y condiciones de uso que se han llevado recientemente, según una noticia de El País.

Al parecer, Tuenti pretende utilizar al usuario para enviar comunicaciones "de interés" a sus contactos y a los contactos de estos, y al parecer, los usuarios se oponen. Qué es una huelga en una red social y qué alcance puede tener es una cuestión a la que no puedo responder; me hago las mismas preguntas que ustedes.

Sin embargo, una cosa si que tengo clara. Cuando uno se lee las condiciones de uso de esta red social (o cualquier otra), -términos que hay que aceptar expresamente cuando uno se quiere registrar marcando una casilla-, uno se puede encontrar con una cláusula que permite al portal cambiar en cualquier momento el contenido de esos términos. Con ello, el portal se ampara en una cláusula que el usuario ha aceptado expresamente. Si ahora cambian los términos... el usuario sabía que eso podía pasar.

En el mundo de las telecomunicaciones si su compañía de telefónia móvil le sube la tarificación por segundos de 0,03 a 0,04 euros o el establecimiento de llamada de 0,15 a 0,18 euros, aunque usted tenga un compromiso de permanencia de 18 meses que todavía no han pasado, legalmente se puede dar de baja sin penalización alguna, precisamente por ese cambio en los términos del contrato. En el caso de redes sociales gratuitas, la opción es bien fácil: solicitar la baja inmediata. Pero al parecer hay mucha gente que no puede vivir sin estas redes sociales... ¡vaya usted a saber por qué!

Ahora bien, una reflexión: en España la famosa LSSI prohibe enviar comunicaciones comerciales por medios electrónicos si el destinatario no las ha autorizado previa y expresamente. ¿Puede entonces una red social, enviarme comunicaciones comerciales "de mi interés" cuando yo no las he solicitado, porque soy contacto de un contacto que sí que las ha aceptado? La respuesta es bastante obvia y Tuenti sabrá en qué mete... o no.

Más preocupante es el hecho de que una persona que no sea usuaria de una red social tenga trabas a la hora de solicitar a ésta que retiren fotografías de ella que ha "colgado" un usuario sin su consentimiento. ¿Se imagina?