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jueves, 31 de julio de 2008

Periodo vacacional propio

Ahora sí. Ahora le toca a servidor de todos ustedes tomarse unos días libres. Como comentaba el otro día, el mes de julio está sobrecargado de trabajo, tratando de dejar todos los temas cerrados, terminados y vistos para sentencia antes de agosto, aunque la misma no se vaya a dictar por el juez de turno hasta el año que viene, de ahí la falta de entradas estos días. Una lástima, pues material para comentar aquí no faltaba.
Dejo en el tintero, para quizás, comentar más adelante, noticias con un trasfondo jurídico digno de mención. Fíjese: un médico nutricionista que instaló cámaras de video en los baños de su consulta. ¿que haría usted si eso le pasara en la consulta de su médico? Ya lo comentaremos. Los vecinos de la calle Montera de Madrid, que no conformes con instalar cámaras en las fachadas para disuadir a los ciudadanos de hacer negocios en la vía pública, cuelgan los vídeos en Youtube. Un empresario de Vigo detenido por espiar a sus competidores por medio de un troyano que le permitió acceso a datos de clientes y operaciones de negocio. Nuevas formas de espionaje industrial y competencia desleal.
Como ve, todas estas cuestiones no sólo son interesantes desde un punto de vista jurídico, sino que son comportamientos mucho más cotidianos de lo que nos pensamos, por ello, espero no dejar de comentarlos para ofrecer una visión de jurídica de lo que implica y como enfrentarnos a ello.
Antes de dejar de escribir por unos días, quiero agradecer a los lectores habituales y a aquellos que entran por error, que en el primer mes de vida de esta bitácora, a veces aburrida o lejos del interés de los legos en derecho, haya habido algo más de 390 visitas y 676 páginas vistas. Muchas gracias.

lunes, 28 de julio de 2008

Periodo pre-vacacional

Me comentaban unos compañeros esta mañana, en los juzgados de Capitán Haya, que los últimos días de julio son los peores del año para un abogado. Siempre guardando la excepción del día en el que han de quedar presentados 5 recursos. Es cierto. Las dos cosas. Primero, los últimos días de julio son una especie de locura colectiva. Todo lo que los respetados clientes han ido dejando para luego, tiene que sacarse antes de las vacaciones (las suyas se entiende). Sin embargo no se dan cuenta de que en muchas ocasiones, en el asesoramiento a empresas, se ha de iteractuar con una tercera persona, bien particular, bien empresa, que, por regla general, también estará hasta arriba, tratando de sacar sus cosas y muy poco dispuesta a sacar las de los demás. Por otro lado, al parecer, muchos abogados son igual, no se hacen las cosas hasta el día de su vencimiento, puesto que "es la única forma de tenerlo controlado". Hay más formas. Seguro. Se lo digo yo.

Sin embargo, los efectos de los primeros turnos de vacaciones se nota mucho en los juzgados, donde los oficiales, a parte de llevar su incontable número de legajos, tienen que hacerse cargo de los del compañero que comienza las vacaciones antes. Figúerese usted los problemas que puede ocasionar esto a las partes, los abogados y procuradores, cuando el funcionario, por desconocer el asunto, cita para hoy la deliberación y fallo de un juicio que está pendiente de celebrarse en octubre... ¡figúrese menudo susto!