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viernes, 21 de noviembre de 2008

Nueva modificación del Código Penal

Como comentaba hace unos días, el Gobierno ha aprobado una modificación del Código Penal que endurece penas y crea nuevas medidas de vigilancia y control de los reos.

En una situación normal, a la opinión pública nos puede parecer mejor o peor la modificación de la ley penal. Podemos pensar en los beneficios y en los inconvenientes, podemos valorar las necesidades para ello, manifestarnos a favor o en contra. Sin embargo, no estamos ante una situación normal.

Se modifica la ley, ampliando penas a los pederastas, por la indignación del caso Mari Luz, se amplían las medidas de control a los reos de terrorismo hasta 20 años de libertad vigilada y se establece que el delito de terrorismo con muerte no prescriba nunca, por la indignación de que De Juana Chaos, condenado a 3.000 años de prisión, por matar a 25 personas, pasee por las calles a los 19 años de entrar en la cárcel. Lo mismo ocurre con los nuevos delitos de estafa: cárcel para quien ofrezca y acepte sobornos en las empresas, a raíz, nuevamente, de los escándalos sobre la burbuja inmobiliaria.

El debate, no se plantea por la necesidad de ampliar la ley penal, el debate se plantea precisamente por el momento en el que se llevan a cabo esas modificaciones. ¿Se han de cambiar las leyes cuando estallen los escándalos?

¿Qué opina usted?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Dos golpes contra la pornografía infantil

Han sido varias las entradas que he escrito sobre la persecución a la pornografía infantil a través de la red. Hoy les hago partícipes de dos golpes contra estas acciones depravadas:

Hace dos meses, Nacho de la Fuente desde su blog La Huella Digital, ha iniciado, junto con Vagón-bar, una blogocampaña contra la pornografía infantil.

Enhorabuena por la iniciativa, por la cantidad de personas que se han sumado, por la labor de aportar a la red una causa justa, necesaria y comprometida. Enhorabuena por asestar este golpe de llamamiento y concienciación desde la web.

Hoy, el Consejo de Ministros decidirá sobre la modificación del Código Penal. En concreto el Gobierno quiere endurecer las penas de delitos selxuales e introducir más sistemas de control a pederastas. Una buena medida. En estos casos, en los que la reinserción es casi una mera utopía, el poder cohercitivo del Estado podrá hacer mella en estos depredadores degenerados. Sin duda, otro golpe importante.

Por otra parte, esta misma reforma, introduciría mayores penas al terrorismo, haría que los delitos de terrorismo con muerte no prescribieran. A su vez se introducirían nuevos delitos: sobornos a empresas.

martes, 21 de octubre de 2008

Rastrear Internet sin autorización judicial

Lamentablemente existen numerosas noticias sobre pornografía infantil. Afortunadamente casi todas ellas tienen relación con la detención de gente relacionada con ella. Aunque lo mejor sería que no existiera ninguna, por el simple hecho de que por supuesto, no existieran lo abusos a menores y que no existieran los degenerados que los llevan a cabo.

El Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil (GDT) es el encargado de todas aquellas investigaciones sobre delitos informáticos, y la pornografía infantil en Internet les toca muy de cerca. Gracias a ellos cada vez caen más redes de pederastas. Sin embargo, a veces su trabajo no es fácil. Vea el siguiente caso:

Fulano es usuario de redes P2P (e-mule por excelencia). Presumiblemente descarga, cuelga e intercambia material de pornografía infantil. La GDT de la Guardia Civil lo detecta y comienza a rastrear la red en busca de pruebas. En este rastreo obtienen una serie de datos: las famosas IPs (para entendernos digamos que son las "matrículas" de los ordenadores cuando navegan por Internet), claves, nombres de usuarios, etc. Ante ello, la Policía solicita a un juzgado un mandamiento judicial para que los proveedores de internet identifiquen al titular de la línea. El mismo es identificado y detenido.

Resulta que la Audiencia Provincial que lo juzga declara la nulidad de las pruebas por entender que se había vulnerado el derecho al secreto de las comunicaciones (artículo 18.3 de la Constitución Española) y que por tanto no se podía considerar que el acusado hubiera descargado, colgado y compartido material de pornografía infantil. Fulano en la calle. Menuda gracia.

Sin embargo, el Tribuanl Supremo, en la sentencia 236/2008 de 9 de mayo, en un caso similar, entiende que efectivamente no es necesaria la autorización judicial previa para tener acceso a aquella infromación que puede conseguir fácilmente cualquier usuario, ya que es pública, declarando nula la sentencia de la Audiencia Provincial y mandando, por ende, a Fulano a la cárcel.

Así lo ve el Supremo: "Visto el panorama jurisprudencial y legislativo y trasponiéndolo al caso que nos ocupa se puede concluir lo siguiente: a) los rastreos que realiza el equipo de delitos telemáticos de la Guardia Civil en Internet tienen por objeto desenmascarar la identidad críptica de los IPS (Internet protocols) que habían accedido a los "hash" que contenían pornografía infantil. El acceso a dicha información, calificada de ilegítima o irregular, puede efectuarla cualquier usuario. No se precisa de autorización judicial para conseguir lo que es público y el propio usuario de la red es quien lo ha introducido en la misma. La huella de la entrada - como puntualiza con razón el Mº Fiscal- queda registrada siempre y ello lo sabe el usuario. (...) Consecuentemente quien utiliza un programa P2P, en nuestro caso EMULE, asume que muchos de los datos se convierten en públicos para los usuarios de Internet, circunstancia que conocen o deben conocer los internautas, y tales datos conocidos por la policía, datos públicos en internet, no se hallaban protegidos por el art. 18-1º ni por el 18-3 C.E.".

En mi opinión, tiene razón el Supremo al argumentar la sentencia. No podemos confundir el secreto de las comunicaciones que opera obre el contenido de un e-mail, una carta, una llamada telefónica, (sólo se puede acceder al contenido cuando lo permita un juez previamente), del acceso a información que "deja" voluntariamente el usuario al navegar por la red (al escribir en foros, al dejar cometarios en blogs, al acceder a páginas con políticas de cookies agresivas, etc.).

Ojalá no existiera nada sobre la pornografía infantil. Pero mientras exista, el mensajes debe ser este: "depravado, la Sociedad, el Estado de Derecho y la Justicia vamos a por tí".